De ahí que se emplean las de terneras o corderos, no de vaca ni de oveja. Las mucho más apreciadas son las mollejas de lechal, de gusto más suave. Entre los beneficios para nuestro organismo de las mollejas de cordero, uno es el de sostener nuestros huesos y dientes sanos.
Solo requerimos añadir un chorrito de aceite sobre una sartén, subir el fuego hasta que esté bien caliente y añadir las mollejas. Bajamos el fuego a un fuego medio y doramos las mollejas en entero unos cuantos minutos por cada lado. Aparte de eso, lo único que debemos tener claro en el momento en que vamos a cocinar mollejas de cordero es que deben estar bien limpias, ser bien frescas y que hay que quitar el exceso de grasa que puedan tener. Y tenemos la posibilidad de servirlas con otro clásico de bar, los higaditos de pollo encebollados. Es tiempo de sacar las mollejas de el frigorífico para mostrar a la plancha una de las maneras más tentadoras que hay de comer casquería, con este corte fino que hoy traemos a costa del cordero.
Mollejas De Cordero Fritas Con Panko
No te importe pasarte un poquito en la cocción, las mollejas deben estar bien fabricadas. Luego, limpiamos con agua las impurezas que hayan quedado y ponemos las mollejas de cordero en un bol con agua y cubitos de hielo. Lo primero que vamos a hacer es verter en un bol las cucharaditas de pan rallado, el perejil picado y los dientes de ajo asimismo muy picados.
Luego retiramos todos los restos de grasa o carne que puedan tener pegadas. El panko es una clase particular de pan rallado, de origen japonés. Se diferencia del usado normalmente en que se hace con miga de pan sin torrar y cortado en pedacitos pequeños, no finamente rallado. Sin embargo, su alto contenido en colesterol convierte a las mollejas de cordero en un plato no recomendable para los comensales con el colesterol alto. Asimismo, las mollejas de cordero ayudan a sostener una piel lustrosa y a sostener en forma nuestro cerebro. En este momento preparamos bien las mollejas retirando todas las telillas que las envuelven, las lavamos debajo del grifo y las secamos con papel de cocina aplastándolas con el papel entre las manos.
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Una vez listas, retíralas de la sartén y resérvalas. En un caso así las cocinamos con setas, un ingrediente que funciona realmente bien con las mollejas, y con sidra, de forma que se consigue una salsa deliciosa para lacarlas. Las mollejas son una pieza de carne que, bien cocinada, es una auténtica delicia. Es fundamental limpiarlas bien para eliminar cualquier resto que puedan tener y comprender cocinarlas correctamente para sacarles todo el partido. Para empanar las mollejas hay que ir poco a poco, pues se pegan entre sí y pueden quedar zonas sin que cojan el panko.
Yo suelo utilizar un bol, donde pongo una capa de panko, entonces una de mollejas, no bastante acumuladas, entonces cubro con panko y repito hasta que se acaben. Finalmente paso los trozos ya empanados a un plato, uno por uno, repasando por si quedó alguna parte sin panko. Cortamos las mollejas en trozos de bocado, no bastante pequeños y las ponemos en un bol con el ajo fileteado y la ramita de perejil tenuemente troceada. El almacenaje o acceso técnico es requisito para hacer perfiles de usuario para mandar publicidad, o para rastrear al usuario en una página o en varias web con fines de marketing afines. El almacenamiento o ingreso técnico que se utiliza de forma exclusiva con fines estadísticos anónimos.
Poner una sartén a fuego despacio, verter los 40 ml de aceite de oliva virgen extra y calentar. Incorporar el ajo picado y remover regularmente para que se cocine sin que se llegue a dorar. Primeramente, vamos a preparar una picada con ajo, perejil y aceite de oliva. Para esto, introduciremos en un mortero los tres dientes de ajo junto con una migaja de sal. Los machacamos hasta que prácticamente se deshagan, punto en el que añadiremos una cucharada de perejil picado. Guardaremos un poco de perejil para la decoración.
Una vez lista la picada, procederemos a cocinar las mollejas, para lo que calentaremos una sartén a fuego medio-prominente y agregaremos las mollejas sin nada de aceite. Las cocinamos de forma cuidadosa de que no se quemen y, una vez estén doradas y hayan perdido una parte de su agua, añadimos la picada de ajo, perejil y aceite. Las cocinamos unos 3 o 4 minutos mucho más para que las mollejas de cordero cojan bien el gusto del majado. Si no nos caben todas las mollejas en una misma sartén, vamos a hacer el proceso en un par de veces, pero agregando medio majado en todos y cada tanda.
Como Realizar Mollejas De Cordero Con Ajo Y Perejil
Cocinar para comer es un necesidad, en mi caso el más destacable gimnasio mental en el que desestresarme. Amante de la cocina tradicional y también internacional y sobre todo del ternasco de Aragón. Ahora, pasa a las setas un paño húmedo para eliminar cualquier resto de tierra que puedan tener y sécalas realmente bien. Corta la parte mucho más fibrosa del tallo y corta las setas en cuartos.
Una vez secas las troceamos en el medio a nuestro gusto. El almacenaje o acceso técnico es requisito para la finalidad legítima de guardar opciones no pedidas por el abonado o usuario. Escurrir las mollejas y proseguir con el segundo paso de limpieza. Una vez completados estos dos pasos las mollejas ahora están listas para cocinarse.
Elaboración
Si los trozos de molleja son muy grandes, puedes cortarlos con ayuda de unas tijeras para que queden piezas más pequeñas. Tapamos con plástico transparente y dejaremos que cojan aroma al ajo y el perejil a lo largo de media hora o poco mucho más, revolviendo hasta entonces 2 o 3 veces para que se reparta el gusto todo por igual. Las mollejas son una glándula llamada timo que tiene que ver con el desarrollo y se atrofia al crecer el animal.