Recetas De Natillas Caseras Dela Abuela

La comercializada leche sin lactosa en realidad sí transporta lactosa, pero se le añade lactasa para que los intolerantes la podamos digerir bien. Si procuramos unas natillas cien% libres de lactosa lo mejor son las opciones vegetales, y yo suelo emplear bebida de soja rápida. Una vez montadas, con una cuchara cogemos montoncitos y los vamos echando sobre las natillas frías, de forma que cubran toda la área. Para finalizar, echamos canela al gusto por encima y servimos. El usar o no harina o fécula de maíz es opcional.

recetas de natillas caseras dela abuela

Lo primero que vamos a hacer es calentar la leche en un cazo adjuntado con la canela y el limón. Cuando empiece a hervir retiramos del fuego y dejamos aromatizarse la leche a lo largo de unos minutos. Repartir en cuencos -salen 4 porciones desprendidas o 6 mucho más pequeñas-, pasándola por un tamiz o colador si deseamos asegurar una textura bien fina. Dejar enfriar poco antes de guardarlas en el frigorífico. Servir con la habitual galleta maría, o galletas caramelizadas desmenuzadas, canela molida y avellanas picadas, al gusto. Disponer las yemas de huevo con el azúcar en un cuenco y batir con unas varillas.

Receta De Natillas Hogareñas Sin Lactosa (tan Deliciosas Como Las Hacen Las Abuelas)

Todo hay que decirlo, y sucede que a él es al primero que le agradan. Desde pequeño su madre también se las hacía y cuando hacemos en casa desea acabar la comida para pasar al postre. Así que en memoria de mi mami, y mi yaya, publico su receta que todavía no había anunciado. El tiempo final puede cambiar según el tipo de leche o el tamaño de los huevos; también es dependiente de la rigidez final que nos agrade en las natillas. Además de esto hay que tener en cuenta que al enfriarse espesará más.

Dejamos todo en reposo infusionando durante diez minutos. La elaboración es muy básica y se puede amoldar al gusto de cada uno de ellos, pues como todas y cada una de las recetas habituales en todos y cada casa se preparan con un toque diferente. Con más azúcar, prescindiendo de la canela o de la vainilla, más o menos compactas… La receta de la abuela afirma que no debe hervir en ningún momento, la textura de las natillas ha de estar levemente densa y sin grumitos. Es primordial no dejar de remover pues puede llegar a quemarse o pegarse a la olla. El misterio como en casi todas las recetas es tener paciencia y no dejar de eliminar siempre para el mismo lado hasta el momento en que quede una crema homogénea.

Otras Cosas Que Te Gustarán

Como habéis podido ver, la receta de natillas hogareñas es muy simple de preparar y para los fanáticos de la canela, es el postre especial. No debe hervir en ningún instante, la textura de las natillas ha de estar ligeramente espesa y sin grumitos. Ahora tendríamos listas las natillas caserasmás exquisitas del mundo.

Conque son un tanto más complicadas que las que les enseño en esta receta. Si les gusta hacerlas de esta manera, tenéis que añadir unas 14 yemas para el litro y medio de leche, el resto elementos van a ser igual. Colamos la leche infusionada y la volvemos a añadir al cazo.

Mi madre jamás fue una enorme repostera, pero recuerdo bien la emoción que nos entraba a los mucho más pequeños de la vivienda en el momento en que se animaba a agasajarnos con alguno de sus postres. En su repertorio clásico siempre han brillado sus exquisitas natillas, cuyo fácil aroma me llena de recuerdos de la niñez. El primer recuerdo que tengo sobre natillas, me imagino que será como el de muchas personas, es el de prepararlas para la tarta de galletas de natillas y chocolate. Las natillas caseras, finas o compactas, son la base para una cantidad enorme de recetas de postresque van a hacer que los nuestros se relamen de exitación. A fin de que las natillas hogareñas queden perfectas, colamos la leche infusionada y la volvemos a añadir al cazo.

Dejar enfriar totalmente a lo largo de unas horas antes de ser útil. Si nunca habéis hecho natillas lo destacado es evaluar una receta base y probar modificaciones propias de ahí de ahora en adelante, siendo sencillísimas en su versión con Thermomix. Elegimos los recipientes donde vamos a enseñarte las natillas.

Las Mejores Recetas

Añadimos el vaso de leche con la fécula de maíz diluida. Volvemos a batir hasta el momento en que no queden grumos, tiene que quedar una masa homogénea. Los trucos de la receta de la abuela comentan que debemos dividir un vaso de leche del total que vamos a usar y lo reservamos. Calentamos el resto de la leche en un cazo a fuego medio casi hasta el punto de ebullición. Añadimos las semillas de vainilla, la piel del limón y para finalizar la canela en rama partida en el medio. Separamos un vaso de leche del total que vamos a emplear y lo reservamos.

Ponemos la mezcla a calentar en un cazo, sin dejar de eliminar, hasta el momento en que espese. No debe quedarnos una mezcla ni demasiado líquida ni bastante espesa. Cuando las metemos en el frigorífico se espesan un poco mucho más. Aparte batimos con las varillas las yemas, el azúcar, la maizena y la vainilla, hasta conseguir una mezcla homogénea. Tengo la costumbre de finalizar cada comida con un yogur natural, así que cuando preparo algún postre casi siempre son “de morder”. Pero lo cierto es que me encantan los postres de cuchara de siempre, y de vez en cuando me doy el capricho de llevar a cabo unas natillas casera sin lactosa que me devuelven a la infancia.

Colamos la leche infusionada con el limón y el palo de canela. Merced a todas y cada una de las abuelas por darnos estos postres tan exquisitos. Las vamos sirviendo en moldes de cristal o barro con el apoyo de un cucharón.